Lunes, 12 de septiembre de 2005
Por Mariano Gonz?lez V. Seg?n el Nuevo Testamento, ?cu?ntas veces resuena el ALELUYA sobre la tierra?
Esta pregunta la hizo un predicador amigo a un hermano que con impertinencia interrump?a sus pr?dicas voceando de voz en cuello ?A l e e e l u u u y a! en los momentos m?s inoportunos durante el serm?n. ?Que cu?ntas veces resuena aleluya en la tierra? Pues . . . muchas, muchas veces, respondi? el hermanito. Pues vea, le dijo el predicador, Aleluya no resuena en la tierra ni una sola vez en el Nuevo Testamento. Resuena s?lo en el cielo y esto solamente en un solo cap?tulo del ?ltimo libro de la Biblia. No obstante este limitado uso, aqu? en la tierra escuchamos el A l e l u y e o en cantidades astron?micas. Algunos lo usan superficialmente como si se tratara de un estribillo o de un refr?n. Otros para hacer demostraciones de espiritualidad. Predicadores hay que cuando se les acaba la gasolina apelan al Aleluya como relleno para tomar impulso; como una pausa de punto y coma en lo que se les va ocurriendo m?s palabrer?o para proseguir. Hay quienes lanzan aleluyas repetidamente, fuertemente, atronadoramente, como si fueran saetas incendiarias. Las env?an para incitar emotivamente a los oyentes. En turno, estos se las devuelvan con estrepitosas andanadas como si se tratase de un ametrallamiento entre dos bandos. La griter?a sube tanto de volumen y de color que es capaz de intimidar al m?s bravuc?n o de ensordecer a cualquiera. El modelo de predicadores, Jesucristo, pronunci? su sin igual Serm?n del Monte de los cap?tulos 5, 6 y 7 de Mateo sin usar el recurso de los Aleluyas ni una sola vez. Los Aleluyas estuvieron ausentes de su brillante Serm?n del Monte Olivar del cap?tulo 24. Lo mismo hizo su fogoso disc?pulo Pedro cuando le toc? predicar el hist?rico serm?n del d?a de Pentecost?s y su productivo mensaje en casa del Capit?n Cornelio. Notamos la ausencia de los Aleluyas en el serm?n de San Pablo a los fil?sofos sobre el Are?pago Ateniense y en sus discursos de defensa frente a los gobernadores F?lix y Porcio Festo y ante los reyes Agripa y Berenice. Los predicadores contempor?neos m?s destacados, sustanciosos y fruct?feros, tampoco incluyen los Aleluyas en sus mensajes. Con amargo esp?ritu de juicio hay quienes se permiten clasificar de "fr?os" los cultos donde el Aleluya brilla por su ausencia. Para ellos la temperatura de un culto se mide aleluyamente. A?n los creyentes individualmente son enjuiciados de "fr?os" o absueltos como "calientes" dependiendo del n?mero y del volumen con que truenen sus A l e l u y a s en el culto. Esta desafortunada consigna arroja resultados negativos. Promueve entre los nuevos conversos un aceleramiento desproporcionado por aprender r?pido lo que ellos perciben ser las leyes del juego y el carnet de pase a la aceptaci?n. ?Resultado? que muy pronto se les ve en el pleno descargue de Aleluyas al por mayor y detalle. Este estado de cosas es por dem?s triste, deprimente e innecesario. Se hace intolerable al que llega a discernir que se puede llegar a este y a cualquier otro aspaviento sin tener ra?z, ni profundidad en la vida espiritual. Cualquiera puede hacer esto. No es tan dif?cil condicionar la emoci?n, ni descargarla por el tubo de la rutina. Resulta contraproducente cuando en medio de un serm?n en que el predicador dice "si no te arrepientes ir?s al infierno", la griter?a responda: ?Am?n! ?Aleluya! como si se dijera: "?qu? bueno que ese va para el infierno!, as? sea, alabado sea Dios por ello." A veces el orador narra con destreza e intensidad emocional una volcadura de autom?vil en la que pierden la vida sus ocupantes. Ilustraciones de esta naturaleza suponen evocar en el auditorio un profundo sentimiento de pena, de identificaci?n con la desdicha de los accidentados, pero . . . ?c?mo se responde? "?Aleluya, gloria a Dios!"Quede claro que no estamos inculpando a los que A l e l u y a n como quienes hacen estas inapropiadas intervenciones con intenciones de producir efectos negativos. Eso nunca. Todo lo que este asunto demuestra es que se puede ser v?ctima de psicosis, y que ?sta puede estar barrenada tan hondamente, que ?sta apriete el gatillo inconscientemente. Una vez sale este disparo, ya no se le puede hacer regresar. Pero es el caso que el uso inoportuno, inapropiado, indiscriminado de esta significativa palabra de alabanza, desfavorables en el ?nimo de las gentes. El sabio Salom?n en Proverbios cap?tulo 25, vers?culo 11 exhorta: "Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene". Las palabras dichas con saz?n en el tiempo adecuado son como la combinaci?n de estos dos metales preciosos cuando se confecciona un ornamento. Son palabras sobre ruedas que se mueven, ensanchan su ben?fica influencia, y no mueren. El proverbista subraya en su libro de que bajo el sol hay tiempo oportuno para todo. Esta filosof?a deb?a servir como una saludable lecci?n. San Pablo por su parte anima a los cristianos Colosenses a "andar sabiamente para con los de afuera" y para ello les recomienda: "Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal" [4:5-6]. ?Qu? significa Aleluya? Aleluya es una vocablo Hebreo compuesto del verbo Alelu que significa load y el nombre Ya que es una abreviaci?n de Yav?h, Yau?, Yaju? o Jehov?. El nombre de la Deidad que invoca la palabra Aleluya, hace de ella una palabra de un significado profundo, muy profundo. Tan profundo como la inmensidad del Ser que forma parte de su estructura. Aleluya es tan sublime como el Dios a quien supone va dirigida su alabanza. El nombre de Jehov? que incluye la invocaci?n de este vocablo debe hacernos pensar dos veces antes de ametrallar a mansalva a un auditorio con esta sagrada palabra. A l e l u y a r sin ninguna consideraci?n, sin ninguna ciencia o discriminaci?n, s?lo para darnos a conocer como cristianos o quiz?s s?lo para ser vistos u o?dos, o para producir ruido, o para impresionar a otros de nuestra espiritualidad, para aparentar que "estamos en la cosa" o para "calentar" un culto, nos pone en el riesgo de usar el nombre de Jehov? en vano. Aleluya, repito, significa alabad a Jehov?. Jehov? es Dios, alto, sublimado, y su car?cter es reverendo o reverenciable. Los jud?os ten?an un concepto tan elevado y un escr?pulo tan profundo en cuanto al uso del Nombre del Inefable, que eran en demas?a puntillares observando la prohibici?n del tercer mandamiento de la ley de Dios. Este mandamiento dice: "No tomar?s el nombre de Jehov? tu Dios en vano; porque no dar? por inocente Jehov? al que tomare su nombre en vano" [Exodo 20:7]. Pose?dos de un profundo sentimiento de reverencia al Nombre de Jehov?, los jud?os se absten?an de pronunciar este nombre y prefer?an substituirlo con otras designaciones como Adonai o Elohim. Al transcribir las Sagradas Escrituras cuando estas conten?an el nombre Yav?h, los escribas pausaban y se lavaban mucho las manos antes de transcribir el nombre de la Deidad. La ?nica porci?n del Nuevo Testamento que contiene la palabra Aleluya es el cap?tulo 19 de Apocalipsis. En sus primeros seis vers?culos encontramos una gran multitud en el cielo que la trae a colaci?n cuatro veces. La primera vez se encuentra en el vers?culo uno y dice: "Despu?s de esto o? una gran voz de gran multitud en el cielo, que dec?a: ?Aleluya! Salvaci?n y honor y gloria y poder son del Se?or Dios nuestro". Como bien se?ala Boyd Nicholson, este es el Aleluya de redenci?n o de salvaci?n si se quiere. Lo entonan con regocijo los redimidos por la sangre del Cordero que ahora moran en la casa celestial. La segunda vez se halla en el vers?culo tres donde se lee: "Otra vez dijeron: ?Aleluya! Y el humo de ella sube por los siglos de los siglos". Este es el Aleluya de retribuci?n o de juicio sobre la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicaci?n, vengando la sangre de sus siervos de la mano de ella. La tercera menci?n de la palabra se hace en el vers?culo 4 y este dice: "Y los 24 ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y dec?an: ?Am?n! ?Aleluya! " Este es el Aleluya de adoraci?n que entonan los 24 ancianos y los 4 seres vivientes que se postran ante el trono de Yav?h - Jehov? - para adorarlo. La cuarta y ?ltima menci?n de Aleluya la hace el vers?culo 6 en estos t?rminos: "Y o? como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que dec?a: ?Aleluya, porque el Se?or nuestro Dios Todopoderoso reina!" Este es el Aleluya de subordinaci?n a la majestad, al se?or?o, al reinado del Se?or Dios todopoderoso. Aleluya, amigo nuestro, es una palabra para el uso exclusivo de los redimidos, de los que conocen al Se?or, le aman, y le reverencian. Si usted lee este tratado ahora y todav?a no ha sido redimido de sus pecados por la sangre precios?sima de Jesucristo, quiero invitarle a arrodillarse en cuerpo, y a inclinarse en esp?ritu ante la majestad de Dios y all?, arrepentido de sus pecados, p?dale a El que lo perdone y lo reciba en su familia. La Biblia nos asegura que a los que reciben al Hijo de Dios como Salvador, El los hace hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Acepte a Jesucristo hoy y aprenda en la sinceridad y en la profundidad de su coraz?n a decirle: [Allelouia] ?ALELU / YA! .- mebi
Publicado por asambleolmue @ 1:31
Comentarios (8)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 17 de octubre de 2006 | 15:25
Efectivamente, Aleluya significa load a Yaveh o gloria a yaveh, pero jamas gloria o load a Jehova. Hace tiempo me di cuenta que Jehova es un nombre inventado por los Masoretas para ocultar el verdadero nombre de Dios, los papistas lo usan correctamente.
Publicado por Marco Antonio Ramos
Mi?rcoles, 10 de septiembre de 2008 | 20:12
Me parece que el autor solo quiso decir que ALELUYA significa: "Alabar a Yaveh o Jehova"

"o JEHOVA" como pretendiendo decir: "asi como le conocen muchos hoy"

Tal vez solo pretendio ejemplificar el termino. =D bendiciones!
Publicado por Invitado
S?bado, 17 de octubre de 2009 | 19:40
En efecto el nombre J?hova no aparece en los escritos originales...

De hecho Dios no quizo dar su nombre para con moises, solo le dij?: "Yo Soy el que Soy y asi ser? recordado"

Es una adaptaci?n al castellano porque es dificil de pronunciar YHWH.
Publicado por estanli
Viernes, 28 de mayo de 2010 | 18:03
su estudio esta muy contructibo y bien desarollado con base biblica y sabiduria humana pero usted nos recomienda que en medio de un culto donde se siente la presencia de Dios nos quedemos apaticos,insensible ante su presencioa
Publicado por Invitado
Lunes, 07 de junio de 2010 | 5:03
Hermanos en Cristo Jesus, comparto mucho sus comentarios, pero el motivo de exlamaci?n de Aleluya, o gloria a Dios,o Amen,o cualquier manifestaci?n del espiritu, ?Nunca va hacer un inoportuno! en un templo donde se adore a este Dios vivo. Por los siglos..
Publicado por Invitado
Lunes, 22 de agosto de 2011 | 2:46

pues en breve.......Je:mi o su . hova desgracia   Jehova :oh desgracia

                          Dios: zeus

                          Je: mi o su         sus:cerdo o bestia

                          

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 07 de septiembre de 2011 | 1:15

El estudio es profundo, y no nos dice que seamos apáticos, ni insensibles ante la presencia de Dios, está diciendo es que no digamos aleluya en vano, que cuando lo digamos lo hagamos reconociendo la Deidad con reverencia.

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 08 de febrero de 2012 | 10:07

HOLA MARIANO LEI tu escrito sobre la tribulacion de los 1160 dias o 42 meses tu intuicion merece una recompensa ciertamente estamos en la tribulacion y cuando se cumplen los 1160 dias?pronto si son tres años y medio resurreccionsegunda hotmail com