miércoles, 14 de septiembre de 2005
Disciplina Bíblica Mateo 18:15-17
(Disciplina en la iglesia local)

(trabajo de Fresia y W Mac Donadl)

Vers.15: Se dan instrucciones explícitas acerca de la responsabilidad del “cristiano”, cuando se perjudicado por otro creyente. En 1er. Lugar, el asunto debería ser tratado en privado entre la dos partes involucradas. El ofendido debe buscar a su hermano para aclarar esta ofensa que le hiere. Si el ofensor reconoce su culpa, se ha conseguid la “reconciliación”
El problema es que si no hacemos esto. Esparcimos rumores, creamos raíz de amargura, murmura
ciones, etc, con todos los demás y de esta manera la cuestión se esparce como fuego y se multiplican las pendencias. Recordemos que el primer paso es: Ve tú y repréndele a solas, tú / él.
Vers.16: Si el hermano “culpable” NO ESCUCHA, entonces el ofendido debería tomar consigo a uno o dos testigos, buscando su “reconciliación” Esto enfatiza la creciente gravedad de la persisten-
cia en la porfía (contumacia) y además provee un testimonio competente, tal como lo demanda la escritura #Por testimonio de dos o tres testigos, ha de constar este asunto # (Deut.19:15) VM.
Nadie puede valorar la enormidad de problemas que se han causado a la iglesia, por no obedecer la sencilla regla de A este respecto los Tribunales del mundo actúan a menudo con más “justicia” que las iglesias o asambleas cristianas.
Vers.17: Si el acusado “rehusa” todavía confesar y pedir perdón, el asunto debería pasar ante la iglesia local. Es importante notar que el cuerpo responsable para tratar el caso es la “iglesia ocal” Y NO un tribunal civil , El cristiano tiene prohibido ir a tribunales civiles contra otro creyente (1 Corintios 6:18).
Si el acusado rechaza admitir “su pecado” delante de la “iglesia”, entonces debe ser considerado como: gentil y publicano. El significado más claro de esta expresión es que debería ser considerado como fuera de la esfera de la comunión y de la iglesia.
Puede que sea un creyente verdadero, no está viviendo como tal, y no debe ser tratado como uno más
de la Iglesia Universal de Cristo, debe ser privado de los privilegios de la iglesia local. Esta disciplina Es Grave; pues se entrega temporalmente al creyente al poder de Satanás; para destrucción de la carne, para que el espíritu sea salvado en el día del Señor ( 1ra Corintios 5:5 ) vm.
El propósito de esto es de hacerlo “consciente” y llevarlo a confesar su pecado. Mientras no se consiga este objeto los creyentes deberían tratarlo con cortesía; pero también demostrarle con su actitud que no se aprueba su pecado y que no pueden tener “comunión” como hermano en la fe.
La iglesia o asamblea debería estar dispuesta a recibirlo de nuevo cuando haya arrepentimiento.
Vers.18: Este está vinculado con lo que precede cuando una Asamblea, en oración y obediencia a la Palabra, liga una acción disciplinaria sobre una persona. Esta acción queda admitida en el cielo .
Y cuando la persona disciplinada se ha arrepentido y ha confesado su pecado, La Asamblea los restaura a la comunión, esta acción de desatar también queda ratificada por Dios (Juan 20:23)
Vers.19: Surge una pregunta ¿qué tamaño debe tener una asamblea antes que pueda atar o desatar, tal como se describe en la Biblia? La respuesta es que dos creyentes pueden llevar estas cuestiones a Dios en oración con la seguridad de que serán, oídos.
Este versículo se puede usar como una promesa general de respuesta a la oración en contexto a la disciplina de la iglesia
Vers.20: Este debería ser interpretado y tomarse a la luz de su contexto. Pues la Iglesia busca la reconciliación de dos cristianos separados por algún pecado pues es una reunión específica. Reunirse en Su Nombre y en Obediencia a Su Palabra, no nos hace los único con este privilegio, pues el Señor dice donde hay dos o tres congregado en mi nombre; el está en medio de ellos.
Vers.21-22: En este punto, Pedro suscitó la cuestión de “cuantas veces” debería perdonar a un hermano que pecase contra él. Puede que se hiciera el gracioso al decir siete veces siete como máximo. Pero Jesús responde no te digo hasta siete veces, si no aún hasta setenta veces siete. Por supuesto que es esto es una forma figurada de decir < deberás perdonarle siempre > indefinidamente.
Alguien podría preguntarse, entonces >>Para que preocuparse para tomar los pasos delineados antes<<
*Para que ir a solas con el ofensor, luego con uno o dos más testigos y luego llevarlo a la iglesia*
¿Porqué no sencillamente perdonarle y dejar que todo acabe así?

Conclusión
1ro. Debemos obedecer La Palabra de Dios, puesto que hay etapas en la administración del perdón y se
debe mantener la comunión junto con la disciplina de la iglesia.
Cuando un hermano peca contra ti; debes perdonarle inmediatamente en tu corazón (Efesios 4:32)esto te libera de un espíritu amargo e implacable y deja la responsabilidad en el ofensor.
2do. En tanto que esta perdonado en mi corazón, no le digo del perdón, puesto que él debe reaccionar y se perjudica si participa de la adoración, puesto que está en pecado. Se le da la oportunidad antes de tomar los pasos siguientes y reprenderle con amor esperando llevarlo a la confesión (Lucas 17:3).
3ro. Normalmente el que no quiere reconocer su pecado contra el hermano u otros pecados que le impiden adorar en la cena del Señor, se retiran sin confesar ni arrepentirse públicamente de sus pecados. No asisten más y volviéndose al mundo.
4to. Es importante que recordemos que unos de los “pilares de una iglesia bíblica” es la de perseverar en la comunión unos con otros.
Debemos perdonar a nuestros ofensores; para que Dios nos perdone a nosotros
Publicado por asambleolmue @ 22:02
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