“Lo que los cristianos debieran saber”
Que hemos pasado de muerte a vida
Reglas para una vida santa
La Biblia usa muchas ilustraciones para enseñarnos lo que sucede cuando decidimos permitir que Jesús sea el Señor de nuestras Vidas
Bosquejo de Colosenses 3:1-8
3:1 = Sí, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde esta Cristo sentado a la diestra de Dios (Salmo 110:1; Romanos 8:34)
Para los colosenses, la disciplina exigida por los falsos maestros parecía buena y el legalismo todavía atrae a muchas personas hoy, pero las normas religiosas no pueden cambiar el corazón de las personas. Solo el Espíritu Santo lo puede hacer
3:2 = Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra (Fil. 3:19-20) Esto significa luchar por poner la prioridades celestiales en la práctica diaria; Significa preferir lo eternal antes que lo temporal, vea Fil.4:9, Col. 3:15, acerca de las leyes de Cristo en nuestra mente y en nuestro corazón. El verdadero hogar de los cristianos es donde Cristo vive. Pablo dice que nuestra ciudadanía esta en los cielos. No debemos apegarnos a lo que es temporal, sino a lo que es eterno en los cielos.
3:3 = Porque habéis muertos (hemos muerto) y nuestra vida está escondida con Cristo en Dios (Rom. 6:2 y 2da. Cor. 5:14), ¿que significa que este escondida con Cristo en Dios? Escondida significa oculta y segura, no es solo un deseo futuro sino un factor ya consumado. Nuestro servicio y conducta no ganan nuestra salvación, pero son consecuencia de ello. Estemos tranquilos que nuestra salvación es segura y vivamos cada día para Cristo.
3:4 = Cuando Cristo nuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria (1ra Juan 3:2 , Juan 14:6) Cristo nos da poder para ayudarnos a vivir por Él ahora, y no da esperanza para el futuro. Él vendrá otra vez. Pablo nos explica como deberían vivir los cristianos ahora a fin de estar preparados para el regreso de Cristo.
3:5 = Haced, pues morir, lo terrenal en vosotros: Fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; (Rom.6:13, Efesios 3:5) Debiéramos considerarnos muertos e insensibles a la Fornicación y todo lo nombrado. Así como las ramas enfermas de un árbol, estas prácticas deben ser cortadas antes de que nos destruyan. Debemos tomar una decisión y las medidas para cortar cualquier cosa que alimente estos deseos impuros y depender sólo de la acción del Espíritu Santo.
3:6-7 = cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, (Romanos 1:18, Efesios 5:6), en las cuales también anduvisteis en otro tiempo cuando vivías en ella (Efesios 2:2) La ira de Dios se refiere al juicio divino por esta conducta, que terminará con el castigo de la maldad. Cuando seas tentado a pecar, recuerda, “un día estarás frente a Dios”.
3:8 = Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca (Efesios 4:22,29). Debemos quitar de nosotros toda práctica de maldad e inmoralidad. Luego podremos encomendarnos a nosotros mismos lo que Cristo enseña. Debemos despojarnos de la vieja vida y revestirnos de la nueva forma de vivir que Cristo nos da y nos dejemos guiar por el Espíritu Santo, que mora en nosotros.
asambleaolmue@yahoo.es Octubre 2005 (Biblia del Diario Vivir)