viernes, 20 de enero de 2006
Según 1ra de Corintios 3:1-10 Bosquejo de Sermón
· 3:1 = De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. (1 Cor. 2:15; Ro. 7:14; 1 Cor. 2:14 y Hebreos 5:13)
· 3:2 = Os di a beber leche, y no-vianda; Porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía (Hebreos 5:12; 1ra. Pedro 2:2).
· 3:3 = porque aún sois carnales, pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? (1ra. Cor.1:11; Gl.5:20 y Santiago 3:16).
El apóstol Pablo llama a los Corintios niños en la vida cristiana, porque aún no eran espiritualmente saludables y maduros. La prueba era que se peleaban como niños, permitiendo que las divisiones les distrajeran. Los cristianos inmaduros son “carnales” controlados por sus propios deseos. Cuantas influencias ejercen los cristianos que se dejan llevar por sus propios deseos. Sin importarles lo que la Biblia Dice, pues se dejan llevar por sus celos, peleas, contiendas, si someterse unos a otros, como Dios manda.

· 3:4 = Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? (1ra de Corintios 1:12).
· 3:5 = ¿Qué, pues es Pablo, y que es de Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor.
· 3:6 = Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.
Pablo plantó la semilla del evangelio en los corazones de las personas. Fue un pionero en la misión, llevando el mensaje de “salvación”. El papel de Apolos fue regar; ayudar a los creyentes a crecer más fuertes en la fe. Pablo fundo la iglesia en Corinto y Apolos la construyó sobre dicho fundamento. Pera para desgracia de la iglesia; los Corintios se habían divididos en grupos ofreciendo lealtad a diferentes maestros (1:11-13). Lección: nuestros líderes deben ser respetados, pero nunca debemos colocarlos en pedestales que crean barreras entre las personas e impiden el verdadero crecimiento de la iglesia.

· 3:7 = Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, si no Dios que da el crecimiento.
· 3:8 = Y el que planta y el que riega son una misma cosa, aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor ( Salmo 62:12; 1ra de Pedro 2:5).
· 3:9 = Porque nosotros somos “colaboradores” de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. (2da. Cor. 6:1; Isaías 61:3; Efesios 2:20, 22; 1ra. Pedro 2:5).
La Obra de Dios involucra a muchas personas (creyentes) con una variedad de dones y habilidades. No hay quién sobresalga (ni más grandes), en esta tarea, solo miembros de un mismo equipo, que desarrollan sus funciones específicas. Somos miembros útiles del equipo de Dios, al poner a un lado el deseo de recibir gloria o honores por lo que hacemos.
La alabanza que viene de la gentes es sin valor, la aprobación que proviene de Dios es la que cuenta.
· 3:10 = Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otros edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica. Romanos 12:3; 15:20 y 1ra Corintios 15:10).
El fundamento de la iglesia es >Jesucristo< y este es el fundamento que Pablo estableció.
asambleaolmue@yahoo.es Octubre 2005 (Biblia del Diario Vivir)
Publicado por asambleolmue @ 15:49
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Comentarios
Publicado por Invitado
martes, 30 de octubre de 2007 | 17:07
Las divisiones en la iglesia traen como consecuencia que el cuerpo de Cristo no se desarrolle en su perfección, ni como debe hacerlo. todos somos llamados con un propósito diferente; y debemos ponerlo a la disposición de los demás y unirnos.