lunes, 27 de diciembre de 2010

Dios mío Dios mío” ¿Porque me has desamparado?

Mateo 27:46  (Salmo 69) – (Juan 3:16)

Doy gracias a Dios por la oportunidad que un día me dio de predicar sobre estas palabras; recuerdo que fue en una iglesia metodista pentecostal, donde fui invitado por mi hermano José, con la venía de su “obispo” en la ciudad de Los Andes. (Esto fue hace muchos años).

La pregunta principal era:¿Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has desamparado?  Todos nos hicimos la pregunta del  porque Dios no nos daba la respuesta; ya que nuestro Salvador estaba crucificado, clamando  a su Padre, pensábamos que el nada malo había hecho, si “El” sanaba a los enfermos, daba vista  a los ciegos, alimentaba a la gente, los cojos caminaban, resucitaba a los muertos; tenía poder para hacer estos milagros, detenía las tormentas; solo hacía el bien.                                                                                                               Tantos que claman y clamaban a ti por un milagro y no teníamos la respuesta. La respuesta nadie la podía dar; por eso fuimos al.: “Un grito de Angustia” vemos al salmista: Salmo 69 “Sálvame oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma, estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie; He venido a abismos de agua, y la corriente me ha anegado. Cansado estoy de llamar, mi garganta se enronquecido, han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios. Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa. Se han hecho poderoso mis enemigos, los que me destruyen sin tener porque ¿Y he de pagar lo que no robé?” Ya a estas alturas todos estábamos tristes llorando, porque nosotros no teníamos la respuesta a esa angustia de nuestro Redentor.   Nos preguntábamos Sí solo hizo el bien; Los que le golpeaban, martirizaban, escupían exigían una respuesta del Señor; Más él no abrió su boca, como cordero fue llevado al matadero; fueron horadados sus manos y sus pies, su cabeza fue coronada con espinas, una lanza atravesó su cuerpo. Porque Dios mío aceptabas todo esto; si él solo hizo el bien, sano mucha gente, les alimento, predicó; porque  Dios no detienes esto, sí el sólo hizo el bien, a todos los que quisieron él les ayudo.  Entonces él trajo Luz a mi vida y me dijo: “Porque de Tal manera Amó Dios al mundo que ha dado a su Unigénito Hijo, para que Todo aquel que en El crea, no se pierda más  tenga vida eterna

Entonces se nos abrió una puerta, sólo teníamos que creer y recibir a Jesucristo como nuestro Salvador, y seríamos salvo, conversar con él, confesarle mis pecados (El los tirará al fondo del mar y nunca más se acordará de ellos) Y seremos salvo por Gracia. Y Tendremos vida eterna

Para estar con él y todos los suyos por la eternidad, tu también pues ser, Salvo ahora; cree y acepta a Jesús como tu Salvador y redentor. Con Amo r en Cristo: Hno. Manuel  2010-10-28


Publicado por asambleolmue @ 15:10
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