“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo
en la Obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.”
El querido apóstol Pablo después de darnos la maravillosa información
de que nos revela un misterio (v.51-52) de que no todos dormiremos, pero si
todos seremos transformados; los muertos en Cristo resucitaran primero, luego nosotros
los que habremos quedado. (que estemos vivos en ese momento).
Cuando la Biblia nos manda que crezcamos en la Gracia, nos está llevando
a que seamos fieles al Señor a su Obra Redentora, que seamos fieles
testigos y predicadores de su palabra.
El apóstol Pablo amplifico su gozo ante la realidad de la resurrección con
citas de Isaías 25:8 y Oseas 13:14. La última cita es una burla a la muerte
como si fuera una abeja cuyo aguijón ha sido extirpado. Este aguijón
era el pecado que fue impuesto por la Ley de Dios (Rom.3:23; 4:15;
6:23, Gá.3:10-13) y conquistado del todo por Cristo en su muerte
Romanos 5:17; 2 Corintios 5:21.
La esperanza de la resurrección hace que todos los esfuerzos y
sacrificios en la Obra del Señor valgan la pena, ninguna obra hecha en su nombre
es desperdiciada a la luz de la gloria y la recompensa eterna.
Hay un himno que nos anima a seguir adelante, este es cantado en todo el mundo por los creyentes:
Firmes y Adelante huestes de la fe, sin temor alguno que Jesús nos ve.
Mis sincero deseos para que ti que leerás estas líneas, es que seas un buen soldado
de Jesucristo, sin temor, siempre adelante; en el camino tendremos dificultades,
problemas y algunas enfermedades, pero estoy seguro de que la recompensa,
la tendremos aquí en esta tierra y posteriormente en El Tribunal de Cristo.
“Buen siervo, y fiel, en lo poco has sido fiel, sobre mucho te podré, entra en el Gozo de tu Señor.” Tu Hno. Manuel 19.Oct.2010.-