Siempre debemos recordar que el tiempo es una preciosa dadiva de Dios. El nos dio el tiempo para que lo usemos bien. En otras palabras. El nos dio el tiempo para que transformemos los minutos, las horas y los días en valores eternos.
Si no hacemos eso y perdemos nuestro precioso tiempo, estaremos desaprovechando o despreciando una gran dadiva de Dios. Debemos ser conscientes de que el tiempo perdido “Jamás”
Regresa.
[...]Ya hemos ingresado en este periodo de inminente rendición de cuentas.
Podemos verlo con nuestros ojos y oírlo con los oídos del corazón, ya que no pasa un día en que no haya catástrofes y problemas de cualquier naturaleza.
¿Por qué? Porque en su presunción el hombre volvió su lanza contra Dios.
Casi en todas partes encontramos hoy una degradación, una inversión [...]